Medición de la exposición
Generalidades
Al medir la exposición en estudio nos
encontramos con situaciones de altas
luces laterales que engañan fácilmente a la medida. Una luz lateral
produce
reflejos que se pueden manifestar como brillos en la piel que sobreexponen la
fotografía, lo que en el caso de usar diapositivas o digital puede ser
desastroso.
En el ejemplo que sigue y con el que discutiremos la forma de medir hay dos
luces. Una “principal” del lado izquierdo de la modelo, derecho de
la imagen
que ofrece un f:5.6. En frente de la modelo está la luz de relleno que
ofrece un
f:4.
El esquema de iluminación es por tanto un triángulo solapado
en el que la
luz de relleno cae sobre toda la escena mientras que la principal solo sobre
un
lado. El contraste de iluminación es de 3:1.
Como orientación, deberíamos medir desde la escena y hacia las
luces.
Formas de medir
Como sabemos hay dos maneras de medir la luz.
Desde la escena midiendo la luz que cae, o desde la cámara midiendo
el brillo que refleja la escena. Llamamos a la primera medición incidente
y a la segunda medición
reflejada.
Medición reflejada
En
figura vemos la manera de medir la luz reflejada.
El
fotómetro, que puede ser de mano como el mostrado o puede ser la cámara.
Se dirige desde donde está situada la cámara hacia la escena.
Lo importante es que la célula de medición vea la escena desde
la misma dirección que la ve la cámara. La reflejada mide la
luz el brillo de la escena y hay que corregirla dado que el fotometro trata
siempre de sacar la escena de tono gris, de manera que si medimos sobre un
objeto, ya sea blanco o negro, lo reproduciremos como gris.
En las dos figuras siguientes vemos una hoja de papel blanco medida por
reflexión.
La primera en vez de salir blanca se ha reproducido en gris.
La
otra figura muestra la hoja tal como es en realidad. Para obtener ese blanco
hemos medido por incidencia. Para poder reproducir el tono blanco original
al medir por reflexión (desde la cámara) hay que compensar la
medida. El blanco
de la hoja es dos pasos y un tercio más blanco que el tono gris medio
estandard. De manera que para hacer esta foto hemos abierto dos pasos y
medio el diafragma sobre lo que midió el fotométro.
Medición incidente
La incidente mide la luz que cae sobre la escena y podemos
tomarla tal cual.
El fotómetro se coloca en la posición de la figura y se tapa
la
célula medidora con una caperuza blanca para evitar
deslumbramientos.
La medición se hace dirigiendo el fotómetro, bien a la cámara,
bien al foco que
queremos medir. La hoja de papel blanco de la sección anterior, en
realidad se
midió por incidencia.
Al medir la luz que cae sobre la escena podemos dirigir el fotómetro
hacia la
cámara o hacia el foco. En principio puede parecer que lo correcto
es medir
hacia la cámara, ya que nos interesa la luz que cae en la escena tal
como se ve
desde lamáquina fotográfica. Esta manera de actuar supone que
lo que interesa
es la iluminación que cae sobre la escena, es una actitud de proyectista
de
iluminación, no de fotógrafo. Lo que nos interesa en realidad
no es la luz de la
escena, sino los brillos de los objetos. Pensemos por un momento en una luz
lateral. Si cae sobre un objeto perfectamente difuso, el brillo que ofrece
ese
objeto es el mismo independientemente desde donde lo miremos. Podemos
pensar que la luz lateral ilumina con menos luz la escena debido a la ley
de Lambert, eso es cierto, pero no es menos cierto que al brillar de igual
manera en todas las direcciones el brillo que tiene el objeto es el que le
corresponde enla dirección exactamente bajo el foco.
Por tanto empleamos
la medida por
incidencia apuntando a la cámara no veremos como el objeto refleja
la luz, lo
que supone normalmente sobreexponer el foco lateral.
Si el objeto no es perfectamente difuso, entonces la cosa es aún peor,
ya que
puede haber brillos más altos que el frontal al foco.
Esto es lo que discutiremos a continuación.
Mediciones
La
ilustración muestra la disposición de las luces con los diafragmas
medidos por incidencia dirigiendo el fotómetro al foco y apagando el
resto. Vamos a ver que sucede cuando medimos las luces de distinta manera.
Comencemos por medir las luces solas. Esta es lo que sucede cuando medimos
por incidencia dirigiendo el fotómetro hacia la luz frontal.
El diafragma ajustado en cámara es un f:3.5. La
medición incidente
ha reproducido correctamente la tarjeta blanca que la modelo sijeta en las
manos. Pero la luz lateral ha quemado la figura.

Esta otra foto muestra la
misma escena pero medida con el fotómetro
de la cámara apuntando a la hoja blanca. Como es natural se ha subexpuesto
la imagen dejando la tarjeta de color gris, no blanco.
El diafragma ajustado
en cámara fué un f:10. Nótese como sigue habiendo un brillo
alto en el pómulo.
Habría que corregirlo con maquillaje, ya que puede dar muchos problemas
si tiramos con una digital.

Esta foto está realizada ajustando el diafragma a la medida del foco
de relleno en solitario. Apagamos la principal, medimos la luz de relleno
(f:4), encendemos la principal y hacemos la foto con esa medida. La luz lateral,
como se ve, sigue siendo muy fuerte sobreexponiendo la imagen
.
Para
esta foto el ajuste del fotómetro ha sido el correspondiente
al diagragma
dado por el foco principal, f:5.6.
La medición se ha hecho apagando
la luz de
relleno, aunque la fotografía la hemos tomado con las dos luces.Como
puede
pareciarse hay aún una cierta sobreexposición, que podríamos
considerar
tolerable. Puesto que en el lado derecho de la imagen caen las dos luces, una
de f:4 y otra de f:5.6, la suma de ambas ofrece un f:6.3 (un paso y dos tercios
más que la más alta). Esto supone que el lado oscuro esté en
zona 4 (Un paso
por debajo del ajuste de cámara, f:5.6) y el lado claro en zona 5.6
(dos tercios
por encima del ajuste de cámara, 6.3).

En esta foto, hemos ajustado el diafragma a la suma de ambos focos. Un f:6.3
El lado claro de la figura está de un tono gris medio, mientras que
el lado
oscuro cae un paso y dos tercios por debajo. Tenemos el lado claro en zona
5 y
el lado oscuro en zona 3,3.
Las conclusiones son bien simples: En tanto que midamos por reflexión
la
escena (usando el fotómetro de la cámara) incluso aunque empleemos
tarjetas
grises, las luces laterales aparecen sobreexpuestas.
La medición más
realista es
la de ver la luz que cae directamente de cada foco. La decisión sobre
ajustar la
cámara al término de la suma de las dos luces o a un punto
medio depende del
resultado que queramos conseguir y es nuestra baza para jugar con el contraste
final que queremos obtener en la imagen.